Descubro con auténtico horror que hoy en día la marca Commodore se utiliza para crear flatulencias tecnológicas como esta:

Que lejos quedan aquellos días del VIC20, mi querido y mítico C64, el C128, el Amiga…Luego se fue todo al traste, los buitres se repartieron los despojos de la empresa, se quedaron con la marca para poder poner un nombre histórico en su gama de mediocres productos, se la vendieron y revendieron de unos a otros, y así ha terminado.
En fin, creo que hay marcas que habría que dejar morir en paz y con dignidad…
